jueves, 14 de abril de 2016

FORMACIÓN-2016: “Cervantes & Shakespeare, dos vidas paralelas”



     En el mes de abril iniciamos la décimo cuarta acción formativa, en un año conmemorativo del IV centenario de la muerte de dos genios de la literatura, Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Como viene siendo desde el principio los cursos a VolOptenses son coordinados por Paz Risueño Villanueva, los seis últimos de forma voluntaria.
Tema I: Quiénes Fueron, qué pensaron.
Con una introducción a la vida y obra de  Cervantes y Shakespeare finalizamos la sesión con la propuesta-adivinanza sobre la autoría de treinta y seis pensamientos célebres de los dos autores.
                           
Tema II: La gastronomía en las obras de C & S. 
De la obra de Cervantes ya habíamos aprendido en el 2007 cuando asistimos en el Centro al taller formativo de Cocina histórica, del que extraemos algunas notas de los textos elaborados por Zacarías Lopez-Barrajón Barrios, responsable de dicho curso. En él descubrimos la cocina y las viandas del Siglo de Oro  con la lectura del Quijote: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo de los lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Un olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes y algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda…”

Con la lectura de varios pasajes de la novela identificamos algunas vivencias que llegan hasta nuestros días, como la olla campesina puesta al fuego durante horas, alimentos de entonces y ahora: el queso, las gachas, las migas…
Cervantes escribió sobre la cocina sencilla de labriegos y pastores pero también sobre la cocina abundante de los ricos, como lo fue  en las bodas del rico Camacho, donde Sancho se despacha tres gallinas y dos ocas como aperitivo.
En el Quijote, una novela repleta de refranes y dichos, no podían faltar los relativos a la comida y a la bebida:
  • A buen hambre, no hay pan duro.
  • Del campo las flores; de la cocina sus sabores.
  • El arroz mal guisado y bien reposado.
  • Cochino matado, invierno solucionado.
  • Gachas de almorta, el estomago conforta.
  • La mejor cocinera es la aceitera.
  • Mas vale pan y aceitunas que estar en ayunas.
  • Sopas, pocas; judías cuatro, y carne, buen plato.
  • Bueno es beber pero no hasta caer.
  • Vino sacado hay que gastarlo.
  • Encima de la leche, nada eches.
  • Soplar y sorber no puede ser.
  • El que bien come y bien digiere, sólo de viejo se muere.
  • Hombre en la cocina, calentura segura.
        De la gastronomía en las obras de Shakespeare estamos descubriendo casi todo en este curso. En su obra hay alusiones continuas a la cocina, no sólo a los alimentos, sino al lugar y sus elementos domésticos como  cacerolas, jarras y jarrones, recipientes para guardar manteca, tamices, coladores, cucharones. También encontramos la presencia de los vinos españoles, sobre todo el sherry (jerez). 
En tiempos de Shakespeare cambiaban los menús según la época del año: en Cuaresma debían consumir pescado salado, que se había guardaba durante todo el invierno. Por la Pascua, el cordero, el cerdo y la ternera en las carnes principales. En verano se volvía a comer más ligeramente y se consumían hortalizas. En otoño,  por San Miguel,  la reina Isabel I puso de moda, en los últimos años de su reinado, matar un ganso. Por san Martín no se mataba el cerdo, sino la res. Eran secadas sus carnes y ahumadas y se conservaban en la chimenea, bajo el hogar, para ser consumidas durante el invierno. El cerdo en cambio, se engordaba durante el invierno y se comía por la Pascua de Resurrección, para horror y abominación de los judíos.
Y aquí tenemos los deberes de estas dos primeras sesiones:
2) Algunas viandas para elaborar:

Duelos y quebrantos



Pudding cremoso de limón syllabub (lemon curd syllabub)
Syllabub es el postre cremoso Inglés por excelencia (más fácil de hacer imposible, lo único que necesita es un poco de "meneillo" con el brazo)

Y si queréis saborear manjares a mesa y mantel, dos paisanos conquenses, Jacinto y Julián, os los servirán en sus respectivos restaurantes durante todo el año.

RESTAURANTE  JACINTO 
(SAN CLEMENTE)

Gastro-Homenaje “Talía 2016”
Bar: Tapas con nombre  de dos obras dramáticas de Shakespeare y Cervantes a las que hemos dado personal sabor:
* Romeo y Julieta No una tragedia  entre Montescos y Capuletos.Sí un calambur…de sabores

El retablo de las maravillas: Benito Repollo es nombre del grotesco alcalde entremesil, mas no ingrediente de una tapa creada para sentir de maravilla.

Restaurante:   
Menú C&S

* Entremeses cervantinos: ocho entremeses representados en ocho sabores manchegos.
* Postre: Syllabub de Shakespeare: copa de dulce sabor británico a base de sidra, nata, azúcar moreno… 


 Más información:

POSADA REAL DE SANTA MARÍA 
(SANTA MARÍA DEL CAMPO RUS)


 Gastro-Homenaje a C & S, dos vidas paralelas

Cuándo: Sábado, 23 de abril de 2016
Cómo: Disfrutando de la comida maridaje de gastronomía española y británica arraigada en la época de Cervantes y Shakespeare, adaptada por Julián García García que además de mejor maestro paellero mundial 2013 y 2015 ve mucho e investiga mucho sobre cultura gastronómica.

Menú C&S:
*Entremeses Cervantinos maridados con vino de Jerez 
*Cabrito de Santa María del Campo Rus frito con ajos de Las Pedroñeras (IGP)
o
*Stew of  Venison in red wine “The Witches Brew”. Estofado de venado al vino tinto
*Postre: Syllabub 
- Café/tea  y licor/crema Lavandaña    

Más información: 


lunes, 21 de marzo de 2016

Semana Santa en el recuerdo


       No podríamos determinar con mucha exactitud la fecha en la que se sitúan nuestros recuerdos de la Cuaresma y Semana Santa en Huete; sería aproximadamente entre los años 1950 hasta el 60, años en los que ya participábamos activamente en las preparaciones y celebraciones de estas fechas.
Nosotros estudiábamos y nos formábamos en el Colegio de las religiosas Celadoras del Corazón de Jesús que impartían clases desde párvulos hasta bachillerato y estaban instaladas en el edificio del Convento de Jesús y María, más conocido por el nombre de “El Cristo”.

    Comenzaba la Cuaresma -lo mismo que ahora- el Miércoles “De ceniza”. Todos los niños y niñas de la Escuela pública (situada en el edificio de La Merced) y el colegio de las Celadoras íbamos con los maestros a recibir la ceniza en la iglesia de La Merced, junto con muchos padres y adultos que nos acompañaban. Este miércoles, sin embargo, no seguía a los Carnavales, que nunca vivimos porque estaban prohibidos.
Para nosotras la Cuaresma era tiempo de austeridad y privaciones: desde pequeñas hacíamos algunos sacrificios, como por ejemplo: no comer dulces y guardarlos todos para el día de la Resurrección, ponerrnos pequeñas piedrecitas en los zapatos, rezar jaculatorias, hacer visitas a la Iglesia,…

    Los viernes de Cuaresma se guardaba en la mayoría de los hogares el ayuno y la abstinencia de carne. Si alguien no lo guardaba decía muy compungido que había “pecado” como algo muy grave.
Algunos años se celebraban Misiones durante la Cuaresma. De ellas recordamos el “Rosario de la Aurora” por las calles del pueblo, al amanecer; los sermones, que a nosotros nos sonaban como algo tenebroso, con amenazas del infierno a grandes voces desde el púlpito (no había micrófonos); donde las mujeres del pueblo que asistían, lloraban y se sonaban con grandes pañuelos blancos; y los hombres, que habían venido del campo y de sus quehaceres, asistían muy serios y compungidos. La iglesia estaba a rebosar para estos actos misioneros.

    El Viernes “de Dolores” se le hacía una gran función religiosa a la Virgen de los Dolores o Soledad y se rezaban los siete dolores de la Virgen. Todos los Viernes de Cuaresma se cantaba el Viacrucis por las calles del pueblo, un viernes en cada barrio. Se cantaba también el Miserere, probablemente se hacía en latín.

    El Domingo “de Ramos” íbamos todos, niños y mayores, a recibir el ramo de olivo. Salíamos en procesión desde La Merced, donde se bendecían las ramas, por muchas calles del pueblo. Todos estrenábamos algo, por aquello del dicho “El Domingo de Ramos el que no estrena nada se le caen las manos, o no tiene manos”.

    El Lunes, Martes y Miércoles Santo se celebraban en la iglesia retiros, confesiones, se preparaba el monumento y se tapaban los santos con paños morados y se quitaban las sabanillas de los altares. Ahora, el Miércoles Santo, se sube al Castillo cantando el Viacrucis con la participación de los jóvenes.

    El Jueves Santo por la mañana se solía dedicar a preparar los dulces: rosquillas de sartén, sombreretes y cañas,  torrijas, pestiños, etc.
    También era día de vigilia. Por la tarde repicaban las campanas; una de ellas era giratoria, que volteaba con gran estruendo, y toda la gente acudía con sus mejores galas a la Santa Misa, donde se realizaba el lavatorio de doce personas pobres de la población, generalmente mayores y necesitados a los que se les daba limosna.

    Se llevaba el Santísimo bajo palio, portado por seis hombres a la Capilla, donde se sigue colocando en la actualidad.

    La procesión era una gran manifestación de fe y recogimiento, íbamos todos en fila, casi todo el pueblo lo celebraba y se veía a mucha gente que no solían ir a la iglesia, pues la verdad es que la imagen de Jesús Nazareno saliendo a la calle, hacía que todo el mundo acudiese a acompañarle.


    Después de la procesión había “Hora Santa” y luego se velaba El Monumento. Durante toda la noche y todo el día siguiente hasta la hora de los oficios del Viernes Santo, la gente se acercaba para rezar, cada persona pasaba una hora velando. Se respetaban escrupulosamente los horarios, para que nunca quedara solo El Monumento.

    El Jueves Santo era costumbre invitar en las casas a los amigos y conocidos a unos dulces, una copita de vino dulce o resoli. Después todos íbamos a casa, se cerraban los bares y el recogimiento era total.

    El viernes muy temprano salían los monaguillos por las calles del pueblo tocando las “carracas” (instrumentos de madera con una rueda dentada que hacían girar produciendo un ruido ronco y atronador). Algunos años los jóvenes tocaban cornetas y clamaban a grandes voces por las calles: “¡Levantaros hermanos, a acompañar a Jesús, que va al calvario!”.

    La procesión salía a las siete de la mañana de la iglesia de La Merced, todavía era de noche. Cuando íbamos por la Chopera empezaba a amanecer, desfilaba San Juan con la palma, Jesús Nazareno –acompañado siempre de largas filas de nazarenos-, Jesús De la Columna y la Soledad. Se guardaba mucho silencio y era muy emocionante ver el amanecer en un marco tan espectacular.

    A las 11 de la mañana se hacía el “Vía Crucis” cantado hasta la Ermita de San Gil, donde se decía que había un celemín de tierra proveniente de “Tierra Santa”. Era costumbre ir “a bolear” al llamado Camino del Boleo o de Madrid. Allí se realizaban grandes campeonatos que tenían muchos espectadores. La comida consistía en el típico potaje de garbanzos, con bacalao, espinacas y huevo o guisado de huevos duros, bacalao y alcachofas seguido de las riquísimas torrijas.

    Por la tarde se realizaban los Santos Oficios. La procesión del Entierro era multitudinaria, las imágenes que procesionaban eran, como ahora, el Sepulcro y la Soledad.

    El Sepulcro iba rodeado de cuatro faroles grandes y tres guardias civiles lo custodiaban. En los balcones se colocaban faroles con velas y colgaduras con lazos negros. A continuación todas las personas se recogían en casa, ya que, por otra parte, no había otras opciones de entretenimiento.

   El Domingo de Resurrección se realizaba la Procesión del Encuentro, y como ahora, la Virgen se inclinaba por tres veces ante Jesús y se le cambiaba el manto de luto por uno blanco o azul.

    Durante la procesión que se celebraba a continuación se veían varios “judas” (muñecos hechos de paja vestidos con ropa vieja) colgados en medio de las calles y las plazas. Después de la procesión se quemaban, rodeados de algarabía de jóvenes y niños que lo celebrábamos alborozados.

    Posiblemente habrán quedado muchas cosas “en el tintero”, como se suele decir, y habrá otras muchas celebraciones que sean de época anterior que lógicamente no conocemos y no incluimos aquí, pero el lector o internauta que lea estas vivencias apreciará con prontitud las diferencias y peculiaridades de la Cuaresma y Semana Santa de hace 50 ó 60 años.
                                                         
 PLATOS TÍPICOS DE SEMANA SANTA

·         Rosquillas de Sartén.
Ingredientes: Huevos, anís dulce, ralladura de limón o naranja, emulgente o bicarbonato, aceite, azúcar y harina.

·         Sombrerillos y Cañas
Ingredientes: Vino blanco, aceite, anís, azúcar y harina.

·         Torrijas
Ingredientes: Rebanadas de pan, aceite, leche, corteza de limón, azúcar, canela, vainilla y huevos.

·         Potaje de Semana Santa
Ingredientes: Garbanzos, bacalao, laurel, espinacas, cebolla, pimentón, patata, huevos o albóndigas tontas, según gustos.


·         Guisado de huevos
Ingredientes: Huevos, alcachofas, bacalao, harina, aceite, pimiento rojo y cebolla.

( Mari Cuevas Moreno //Gabriela Mora Mochales )


jueves, 25 de febrero de 2016


viernes, 29 de enero de 2016

Una pincelada optense en un año cervantino


De Juan de Cervantes, abuelo paterno de Miguel de Cervantes, nos cuenta el autor:
“...en Córdoba, de nuevo, esta vez como abogado civil y negociante, y tanto en Cuenca como en Huete, repitió como teniente corregidor. En Huete, con negocios tuvo buena fortuna, que mala fortuna le puso en boca de denunciantes, acusado de no pagar sus deudas y de prevaricador.”... (1.523-24). (Un esclavo llamado Cervantes, Fernando Arrabal)



jueves, 10 de diciembre de 2015

Momentos voluntarios en el Día Internacional del Voluntariado 2015


_____________________________

CARTA A VOLOPTENSES

Mis muy queridos VolOptenses: Un año más, mis más positivos pensamientos van para vosotros en el día que internacionalmente se ha elegido para reconocer la labor de los individuos que se implican como voluntarios ofreciendo su tiempo, energía y talento para cambiar el mundo por un futuro mejor http://www.volunteeractioncounts.org/es/
        Un año más, ya el décimo tercero, habéis querido celebrarlo como sólo se demuestra el movimiento: andando.
Paseo que nos habéis regalado a convecinos de todas las edades encantados con esta nueva experiencia emoturística “Identidad, industria y cultura optense”.
Por ella (la experiencia) por ello (lo que hemos aprendido y disfrutado juntos) por ellas, las personas que hemos tenido la voluntad de compartirlo con vosotros, Chelo Martínez, Tere Gómez, Lourdes García, Victoria Martínez, Mari Torrijos y Paco Pérez ¡GRACIAS!
Álbum imágenes 
Vosotras y vosotros las tenéis todas, mis maestro-alumnos. Gracias inmensas, ilusionadas, creativas, generosas…Son las que la inmensa mayoría habéis puesto de manifiesto en 12 años de una caminar compartido que ha de seguir por las calles de Huete.
        Ahora quizá con nuevos pasos. Renovarse siempre, morir nunca que vosotros sois mayores, no viejos y si bien es cierto que mis casi 24 años como optense me han hecho entender esa frase que mi amigo Antoñete tanto reiteraba, no lo es menos el que son muchos, demasiados, los que aquí creen que el tocino es de oveja y, lo peor: creen estar capacitados para administrarlo en nombre de todos de forma irresponsable, irrespetuosa y ajena a la población para la que creen gestionar recursos que desconocen.    
No es mala fe…creo. Es desconocimiento de quien porque no lee, anda y observa mucho no ve, sabe, aprende y comparte mucho.
         Un año más que cerramos haciendo votos-este año hasta en el más literal sentido-porque los venideros podamos seguir llenando nuestras mochilas de nuevas experiencias voluntarias compartidas con tantas personas de buena voluntad como la tengan en venir a Huete y dejarse llevar de vuestra voluntaria mano por calles que guardan tantas historias que sólo vosotros sabéis compartir porque así habéis querido aprender en trece años de formación.
       Trece años de formación que para mí han sido trece años de aprendizaje permanente, ilusionado, emocionado, feliz.
        Por ellos, por ello, GRACIAS a vosotros, VolOptenses, y a nuestra “jefa” Dolores Fresneda Ruiz porque ella sí quiso y supo creer en un sueño: crear un grupo de jóvenes intelectuales optenses. ¡Lo sois y no dejéis jamás de crecer como tales!
        Os espera 2016.Por cierto, Año Internacional de las Legumbres en el que ya os imagino trabajando en nuevas acciones de envejecimiento activo, rural…e intelectual. 
        Os esperan muchas y buenas sensaciones que son las que os deseo hoy, DIV2015, en 2016 y siempre.
        Os espera mi absoluta fe en buena parte de vosotros, mis muy queridos y leales VolOptenses, porque bien habéis entendido mi vital lema de que nada vale si no se comparte. Por eso, llegado el momento de seguir caminando y aunque aparentemente nuestros caminos se separen, no olvidéis nunca, nunca que COMPARTIR ES VIVIR y que Huete os necesita para no morir.
Hasta siempre y ¡¡¡GRACIAS SIEMPRE!!!
                                      Paz Risueño Villanueva
Coordinadora Formación VolOptenses 2003/2016 (2010/16 voluntariamente)
______________________________

Crónica de Mónica RaspalLa Alcarria Es Más














lunes, 19 de octubre de 2015

"COMPARTIR ES VIVIR: conoce los testimonios de aquellos que comparten su tiempo"


Seminario online con varios voluntarios que comparten su tiempo para que otros aprendan. De VolOptenses Manuel Bascuñán Cobo.



jueves, 15 de octubre de 2015

Visita temática: Curiosidades históricas de Cervantes y Huete.

El día 7 de Octubre las compañeras Gabi Mora Mochales, Mari Cuevas Moreno, Mª Teresa Collada Ruiz y Amparo Martínez Priego nos presentaron la  visita temática elaborada para conmemorar el IV Centenario de la publicación de "El Ingenioso Caballero don Quijote de La Mancha"(21 de octubre 1615). También en esta fecha se conmemora el 444 aniversario de la batalla de Lepanto. Un taller didáctico más de los cuatro programados desde 2014 por nuestra coordinadora formativa Paz Risueño Villanueva.

Así comenzaba Gabi: 

Bienvenidos a Huete, yo soy Gabriela, voluntaria cultural del Centro de Mayores. Están en la ciudad de Huete, cuyo escudo han visto a la entrada de este edificio. Hoy, por una efemérides especial, les voy a explicar Huete desde un punto de vista distinto al habitual. Lo haré junto a mis compañeras. 
Coincidiendo con una conmemoración importante, el 444 aniversario de la batalla de Lepanto, vamos a tratar de un famoso "manco", el escritor más grande que han conocido los siglos, español, y que perdió una mano en esa batalla. Otra conmemoración importante de este año es el IV Centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote,  "El Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha". 
Con estas efemérides todo lo que vamos a conocer hoy está un poco relacionado con Cervantes y su obra. No voy a decir que aquí estuvo Cervantes ni tampoco que aquí situó a sus personajes. Sí que tenemos unas aproximaciones o casualidades que nuestro grupo se ha empeñado en descubrir, curiosidades históricas de Huete con relación a Cervantes y que él mismo nos contará.



Soy MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA, hijo de D Rodrigo y Doña Leonor y, como sabéis, nací en Alcalá de Henares. En esta ciudad fui bautizado en la iglesia de Santa María La mayor el día 29 de septiembre, festividad de San Miguel y de ahí mi nombre.
En Alcalá viví mi infancia, junto a mi hermano Rodrigo y empecé mis primeros estudios. Siempre me gustaba mucho leer, tanto…que cogía los papeles que encontraba por la calle y me los llevaba a casa para leerlos. Proseguí mis estudios en Sevilla.. Después formé parte en el tercio del famoso guerrero Don Miguel de Moncada y participé en la batalla de Lepanto, un día como hoy,7 de octubre, de 1571.En dicha batalla recibí tres heridas: dos en el pecho y una en el brazo izquierdo que me destrozó la mano. Por esta herida tuvieron que amputarme el brazo y por ello se me conoce como “El manco de Lepanto”. Embarcado para regresar a España, fui hecho prisionero por los piratas turcos y llevado a Argel. Allí estuve cinco años pasando toda clase de calamidades hasta que un buen día fui rescatado por el religioso trinitario Juan San Gil por la suma de 500 ducados.
De vuelta a España, serví en el ejército castellano que acababa de invadir Portugal. Después casé con Doña Catalina Palacios, bautizada por Pedro de Huete, un fraile dominico del convento de Huete. Me casé en la villa de Esquivias, donde residí y escribí varias de mis obras. De todas ellas, la que más fama me dio fue “El Quijote” que está considerada una de las mayores obras literarias del mundo y traducida a todos los idiomas en miles de ediciones.
En cuanto a mis vivencias optenses, un día de agosto de 1523, Diego Córdido se presentó delante del Ldo Martín López de Oñate, juez de resistencia y Justicia mayor de Cuenca y Huete y se querelló criminalmente contra mí por haberle perjudicado en sus bienes. Fui encarcelado durante un tiempo en Esquivias.
Esto no es novedad en nuestra familia porque mi abuelo paterno D. Juan no se plegó a normas de los poderosos y se puso por montera principios y preceptos.
Estudió Derecho en Salamanca y en 1502 aceptó el cargo de abogado del Real Fisco de la Inquisición. En Alcalá ejerció de teniente corregidor. En Toledo jurisconsulto y tanto en Huete como en Cuenca repitió como teniente corregidor. Era un gran negociante y adquirió gran fortuna. Buena parte de ella en Huete pero fue acusado de no pagar sus deudas y de prevaricador por lo que fue juzgado, condenado y encarcelado.

También Gabi nos contó el parentesco de un descendiente de la familia Parada, muy presente en la historia de Huete, con una rama familiar de  Cervantes.

Otro hecho histórico que relaciona a Huete con San Clemente es la concesión del paraje de Rus, ese lugar que Cervantes puso en boca de Sancho en el capítulo XXV de la segunda parte del Quijote. Ese documento está datado en Huete.
"Sepan los que ahora son y serán de aquí en adelante, cuantos esté escrito vieren como yo, Alfonso por la gracia de Dios Rey de Castilla y Toledo, en unión con mi esposa la Reina Leonor y con mis hijos Fernando y Enrique, doy de mi libre y espontánea voluntad esta carta de donación, concesión, confirmación y firmeza a vosotros Pelayo y Peláez, Rodrigo Alvarez, Alvaro Gonzálvez y Alvaro Nazareno, soldados de Herrera, para siempre, jamás, para vosotros y para vuestros hijos e hijas y para todos vuestros sucesores.
Así pues, os doy y os concedo RUS con todos sus términos y pertenencias, según lo delimitó por mi mandato mi servidos Pascual Domínguez para que lo tengáis perpetuamente, con derecho de sucesión y los poseáis irrevocablemente sin oposición alguna, haciendo de ello lo que quisierades bien dando, vendiendo o cambiando o pignorando o usando de cualquier otro modo."
Dado en Huete, día 5 de julio de la era de 1249.
(Documentos para la Historia de San Clemente, autor Diego Torrente Pérez, T.I p. 8)

Continúa la visita en el Monasterio de la Merced, accediendo a su sala capitular, hoy "Museo de Arte Contemporáneo Florencio de la Fuente" y a la Iglesia. Los personajes que nos guían, representando a dos frailes mercedarios, nos acercan a esta orden redentora de cautivos así como al cautivo Cervantes, rescatado por una orden similar, la de los Trinitarios.
           

 Esta grandiosa iglesia de estilo barroco era solo y exclusivamente para uso de los frailes y algunos nobles que tenían en ella enterramiento propio en alguna de sus capillas, como es el caso de bastantes miembros de la familia Parada de la que antes hemos hablado y cuyo escudo está situado en las cuatro pechinas de la cúpula.
En la cúpula de la iglesia está  pintada  la aparición de la Virgen de  las Mercedes  a san Pedro Nolasco.
La iglesia fue diseñada por el arquitecto madrileño José de Arroyo hacia  1660 y fue terminada 20 años después,  siendo inaugurada en 1680 con toda solemnidad.
En el siglo XII esto era un prado  y aquí se le daba culto a la Virgen del Prado, encontrada por un labriego cuando estaba arando.
Tenemos sus restos en la imagen que preside el altar y es la patrona de todos los optenses, hoy con otro nombre que ahora  les contaré.

Fundación del Monasterio de la Merced de Huete.
Autor: R.P.M. Fr. Phelipe Colombo.

“VIDA DEL GLORIOSO PATRIARCA SAN PEDRO NOLASCO, Fundador de la ORDEN REAL, Y MILITAR DE MARIA SANTISSIMA DE LA MERCED” Año 1674. Madrid, 1769. Segunda impresión.

“El segundo refiere al P.M. Fr. Juan Francisco Oliaño en el capítulo 27 de la vida de nuestro Padre. Que viniendo a Castilla nuestro Padre San Pedro Nolasco, llegó a la ciudad de Huete al anochecer, y se quedó a la entrada en una hermita, donde era venerada una milagrosa, y antigua imagen de Nuestra Señora. Reparóla vestida de blanco, y informado de sus maravillas, gasto la mayor parte de la noche en  contemplar sus perfecciones; y en medio de lo fervoroso de su oración, le habló la Santa Imagen, diciéndole, tendría mucho gozo,  si la sirviesen en aquel templo los religiosos de su  Orden. Ofrecéoslo el Santo y por la mañana entrando en la  Ciudad, consiguió de sus dos Cabildos la  Hermita; aunque por entonces no pudo ejecutar la fundación del Convento, guardándolo Dios, para el tiempo del quarto General. No obstante, el Santo por empezar desde luego a complacer a Nuestra  Santísima Madre, supuesta la cesión del sitio, les hizo ver, que el título de la Virgen de las Mercedes era mas propio de aquella Imagen, de quien tantos favores recibías, que no el Titulo de Nuestra Señora del Prado, (o los Prados) que era el que tenía entonces. Vinieron en ella, siquiera por asegurar hasta en el nombre los beneficios, que deseaban: y así añadiéndole en medio del pecho el escudo de a Orden al vestido blanco, que se tenía, quedó recibida de todos por Nuestra Señora de la Merced, Título, con que hasta oy es venerada en toda aquella tierra: habiendo yá en la Corte, y en muchos lugares de Castilla la Nueva, infinietos retratos suyos, por los innumerables milagros, Que Dios ha obrado, y obra por su medio; de que se tratará en otra parte. Dexó el Santo para servicio de la Virgen un religioso, y tomando para la Religión possesion del sitio, prosiguió su viage. Queriendo por esto algunos decir, que se fundó ENTONCES EL Convento; pero de su Archivo  consta, que no fue hasta el tiempo que diximos”.
Sobre este tema, Víctor Balaguer, Antonio Roca en Misterios del claustro. Tomo segundo. Madrid, 1856, segunda edición, enumera los Maestros Generales. El cuarto fue Guillén de Bas desde 1266-67 a 1270, y el quinto Pedro de Amer, desde 1271 a 1301 en que murió.
Por tanto la fundación se dio entre 1267-1270 y se puedo inaugurar a partir de 1271.
Estos datos stán recogidos en la Bibliografía Optense de D. Manule de Parada y Luca de Tena, Marqués de Peraleja.

El manto de cautivos

El manto de cautivos, según los datos que tenemos, data del siglo XVIII aproximadamente, aunque no es seguro. Se cree que fue un regalo de alguna familia importante de la época, relacionada con Huete por la liberación de algún cautivo de dicha familia. Pudo ser algún Parada, como el Arzobispo Don diego Antonio de Parada y Vidaurre o el clérigo Juan de Parada y Otazo.
También había otra versión descartada que afirmaba que el manto fue bordado por cautivos.
Sabemos que la Orden de la Merced fue fundada por San Pedro Nolasco.  Los  Mercedarios, como todas las Órdenes religiosas, tenían tres votos, obediencia, castidad y pobreza, pero ellos pronunciaban un cuarto voto: estar dispuestos a entregarse como rehenes y dar la vida, si fuera necesario, por el cautivo para su liberación.
El manto es una auténtica joya. El bordado, de estilo filipino, confeccionado en tafetán de seda blanco, tejido de la época, matizado con hilo de seda y oro, una verdadera obra de arte. Consta de varias piezas: manto con las puntas redondeadas, corpiño, mangas, saya-delantal y el escapulario delantero que cubre todo el centro. Hay alusiones a la Orden, en la parte de abajo del escapulario vemos a San Pedro Nolasco y un cautivo arrodillado, y en la parte trasera a dos frailes con la bandera. También al lado de San Pedro Nolasco vemos una puerta como entrada a un jardín con infinidad de flores, frutas y árboles de un colorido precioso.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...